lunes, 23 de mayo de 2011

Richie Ray y Bobby Cruz: entre el 'desenfreno' y el sermón


Estas lineas van con un poco de melancolía, inspiradas por un reciente evento al que no pude asistir. Se trata del concierto de Richie Ray y Bobby Cruz, junto a Henry Fiol, el 7 de mayo de 2011 en Bogotá. A propósito, quisiera recordar un poco la trayectoria de estos músicos a partir del relato mítico que existe sobre ellos, que orbita entre el desenfreno y el sermón.

De su carrera artística podemos decir que surge en Nueva York, en 1963, cuando Ricardo Maldonado y Robert Cruz se conocen. Conscientes de la gran competencia en el medio, donde ya surgían los ritmos de otros músicos como Tito Puente, El Gran Combo y Ray Barreto, entre otros. Tras dos años duros de trabajo publican su primer album, denominado "Ricardo Ray Alives" con su sencillo 'Comejen' que, como casi todos los nuevos ritmos, son duramente golpeados por la crítica. 

Su fama se consagrará en 1971 con la publicación de "El Bestial Sonido", donde Richie Ray se consagra como el pianista y arreglista número uno del género. Ello se evidencia en el 'Sonido Bestial', donde logra combinar los patrones del jala-jala, el guaguancó, el jazz y la música clásica, que incluye variaciones de las melodias de Stravinsky y Bach. El disco también tiene un valor socio-político interesante, en la medida en que en este ese año la sangre boricua se derramaba en la Guerra de Vietnam, al respecto, Richie Ray y Bobby Cruz intentaron consolar a los puertorriqueños con la composición “Guaguancó triste” de Ruben Blades.

El salto repentino a la fama viene acompañada de toda clase de excesos y excentricidades. Andrés Caicedo retrata el poco recordado concierto de Richie y Bobbie en la Caseta Panaméricana de Cali en 1969. Con un poco de ficción, rememora un episodio extraño de la historia musical de la capital salsera de Colombia. La sociedad conservadora caleña, acostumbrada a escuchar ritmos 'bailables' como el porro, el merecumbé, recibe a estos cantantes con su ritmo 'exótico' y 'popular', en medio de las críticas por sus excesos y 'malas costumbres', especialmente, por la, supuesta, orientación homosexual de los músicos. Si bien, ficción o realidad, el hecho es que los que querían estar no pudieron pagar las boletas y los que sí, abuchearon a los músicos, en medio de la 'traba' que estos, después de muchos años, confesaron tener. Los salseros que asistieron, en donde aparece el Rubén Paces de Andrés Caicedo, eran en su mayoría la gente joven y la clase obrera, quienes tuvieron que aguantar la crítica de la élite y los ritmos suaves y 'aburridos' como el de Los Graduados.

Tras varios años de giras donde primaban las drogas, las mujeres y el alcohol, se convierten al protestantismo y deciden utilizar la música para propagar el mensaje evangélico, se 'salvan' en sus propias palabras, y publican en 1976 su primer álbum cristiano 'Reconstrucción'. Ello contrasta con los contenidos de muchas de sus canciones, dedicadas a las deidades yorubas, con ritmos paganos con mensajes oda a la santería. Su cambio es tal que en muchos casos cambian el nombre de sus canciones (y sus letras), como el de 'Agúzate' por 'Arrepiéntete' o 'Yenyeré' por 'el yo-yo' y 'Sonido Bestial' por 'Más que Vencedores'. 

A pesar de ello, la calidad de su música y sus presentaciones no se pone en duda. Los grandes temas, en mi concepto, no perderán su esencia y su calidad musical jamás. Entre los favoritos, se encuentra Sonido Bestial, Agúzate, el Jala-Jala, Bomba Camará, Cabo E y La Zafra. 


Su reciente presentación, en boca de los asistentes, fue como un volver en el tiempo a la Cali de los sesenta, sólo que con más años y una que otra oración entre líneas, pero con el mismo sonido inmortal. 

lunes, 2 de mayo de 2011

'El Rey de las Manos duras' - Ray Barretto: entre el Jazz y la Salsa



Seguramente muchos conocedores pensarán que es un error hablar de Ray Barretto como un exponente de la salsa, teniendo en cuenta su gran aporte al Jazz Latino, que fue el género que lo hizo saltar a la fama. Sin embargo, cuando se combinan los instrumentos caribeños, con el saxofón, la linea divisoria puede no ser muy clara.

La carrera de Barretto es semejante a la de los grandes exponentes de los ritmos latinos de la época, nacido en Estados Unidos, en Nueva York para ser exactos, se apasiona por la música caribeña, la charanga, la pachanga y el chachachá tan famosos en los sesenta. Del paso por la Orquesta de Tito Puente le quedó una fijación por las congas y los timbales, por lo cual recibió su famoso apelativo de "Rey de las Manos Duras". Bajo el ritmo de la charanga da a conocer en 1962 su primer éxito comercial "El Watusi" que lo ubicó en los primeros lugares de los conteos radiales americanos.

En el 67, con su entrada, como director de la orquesta, al sello Fania, deja a un lado la charanga y empieza su nuevo proyecto musical, con la mezcla de los ritmos del Jazz con la salsa. En esta época, en mi concepto, se dieron sus mejores creaciones: Acid (1967), Power (1972) y Que viva la música! (1972). (Si, es la misma canción que inspiró la obra de Andrés Caicedo). Su éxito musical se vería opacado por el retiro de la orquesta de gran parte de sus músicos,que decidieron formar una nueva agrupación denominada 'Típica 73'. Después, en el 75, sale al mercado 'Barretto' cuyo principal tema fue 'Guararé' también ampliamente reconocido.

Tras estos éxitos, Barretto decide alejarse de la salsa, por ello crea una nueva banda concierto fusión, más instrumental, con poca acogida en el publico, puesto que coincide con su fractura en la mano que lo aleja de los escenarios. Sin embargo, volvería en el año 79 a la salsa progresiva con Rican/struction, despúes 'Giant Force' en 1980 y 'Rhythm of Life' en 1982. En 1982 también se unió a Celia Cruz y Adalberto Santiago para hacer 'Tremendo trío'. En 1988 ingresa al género romántico de la salsa junto a Celia Cruz, con el éxito ganador del Grammy 'Ritmo en el Corazón'. 

Los últimos años de vida y de carrera artística los dedicó a profundizar su propuesta en el jazz, al punto que en 2006 fue condecorado por la National Endowment for the Art con el titulo de Maestro del Jazz, siendo el segundo exponente latino en recibir dicha distinción. 

Les dejo para que se antojen dos muestras musicales de este talento, la primera, más del lado de la salsa, el tema 'Exodus' del álbum Viva Watusi! de 1965. La segunda, más del lado del jazz, el tema 'Acid', del álbum que lleva el mismo nombre.